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Lienzos Vivos: La gran galería inmersiva
Una manera completamente diferente de acercarte a los grandes maestros de la historia del arte. Sumérgete en 600 m² de proyecciones de gran formato, movimiento y sonido para descubrir el arte desde una nueva perspectiva.
No se trata de memorizar fechas: se trata de aprender a mirar
A través de 16 proyecciones audiovisuales de gran formato, imagen en movimiento y un cuidado diseño sonoro, Lienzos Vivos transforma el espacio en una obra expandida.
Aislamos gestos, personajes, pinceladas y texturas para que recorras las pinturas por dentro, te detengas en sus detalles y descubras lo que suele pasar desapercibido. La tecnología no busca distraerte de la pintura, sino invitarte a volver a ella.
El recorrido: Un viaje de 35 a 40 minutos a través de una galería contemporánea.
Espacio libre: Camina entre proyecciones, siéntate, contempla y construye tu propia experiencia a lo largo de 600 m².
Zona interactiva: Al finalizar el recorrido audiovisual, podrás participar en dinámicas creativas y ver tu propia obra proyectada.

Los Grandes Maestros que Encontrarás
Gracias a las políticas de Open Access de museos como el Metropolitan Museum of Art (NY), el Art Institute of Chicago y el Rijksmuseum (Ámsterdam), traemos a alta resolución fragmentos y obras de Rembrandt: El dominio de la luz y la profundidad del retrato. Monet y Renoir: La revolución impresionista, la luz al aire libre y el color. Degas y Toulouse-Lautrec: La captura del movimiento, las bailarinas y la vibrante vida nocturna de París… y muchos otros maestros que cambiaron la historia de la pintura.
Escenas de la vida
Antes de estos pintores, el arte retrataba a reyes y santos. Ellos giraron la mirada hacia la calle: un café, un baile, una tarde de domingo en el río. La vida común, por primera vez, era digna de un lienzo.
La luz
No pintaban objetos: pintaban lo que la luz hacía sobre ellos. Un mismo rostro, una misma catedral, cambiaban de hora en hora. Cézanne y Monet salieron de sus estudios para perseguir algo que nunca se está quieto: el sol.
El movimiento
Un caballo de carreras, una bailarina en el aire, el humo de un tren. Degas y Lautrec entendieron que la vida no posa: pasa. Y se propusieron atrapar, con pincel, lo que un instante después ya no estaría.